Los beneficios de la educación para los jóvenes indocumentados

Al hacer el viaje a los Estados Unidos, los ciudadanos indocumentados se enfrentan a desafíos apremiantes que están fuera de la comprensión. Su principal preocupación es venir a Estados Unidos en busca de prosperidad para ellos y sus familias, sin dejar espacio para reconocer el trauma y las circunstancias mentalmente agotadoras de su llegada. Desafortunadamente, esto resulta en dificultades para obtener la ciudadanía y navegar nueva vida en los Estados Unidos. Lo que en última instancia es una gracia salvadora en esta batalla, es la promesa y el uso de la educación para la progresión.

La presencia de la educación en la vida de un individuo indocumentado es fundamental en su desarrollo del lenguaje y las habilidades interpersonales, así como en la simplificación del camino hacia la obtención de la ciudadanía. Cuando se le da una salida para aprender y abordar lo inimaginable, la perspectiva cambia de ver la lucha constante a ver la promesa y el potencial de crecimiento. Esto se refleja mejor en una presentación de TEDxLSCTomball de José Zelaya donde detalla sus experiencias de inmigración de Honduras a los Estados Unidos. Zelaya afirma que “la educación superior convirtió el dolor en poder generacional” en el sentido de que lo salvó y le ayudó a comprender un proceso de curación y “sirvió como método de terapia”.

Muchos de los que sufren trauma, ansiedad y depresión serían capaces de combatirlo con recursos educativos y reflexionar sobre sus experiencias como un signo de fuerza innegable en lugar de lucha y, por lo tanto, aumentar su confianza. Los programas escolares como el inglés como segundo idioma o la implementación de un plan de estudios de doble idioma crean un entorno regulado que satisface sus necesidades y disminuye la presencia de barreras.

Programas y organizaciones como el Programa de Experiencia Urbana, Immigrants Rising y RAICES se dedican a proporcionar los recursos necesarios para el mejoramiento y el enriquecimiento educativo de las personas indocumentadas que necesitan obtener la ciudadanía. Existe una gran presencia de miedo e inseguridad en términos de búsqueda de ayuda que afecte en gran medida a los migrantes.

Es porque a la creación y asistencia de estos programas lo que disminuye este miedo a lo desconocido y lo transforma en fructificaciones. Las historias de éxito de los inmigrantes no se limitan a una categoría, ya que el mero esfuerzo que se pone en educar a uno mismo para prosperar en un sistema diseñado contra ellos ya es un logro por derecho propio.